El camino —arduo, parabólico— de la orfandad a la construcción de una empresa de clase mundial tiene, como otros trayectos ejemplares, un momento centrífugo, de salida, en el que se encuentran intuiciones esenciales que luego, ya de regreso al punto de partida, se hacen vida. Un empresario que nunca perdió la brújula paterna narra esta gesta heróica desde su propia biografía.