Lourdes Larruy
Genet, la niña a la que se le perdieron dos vacas

Una misionera confirma en Etiopía que los seres humanos necesitamos alguien que nos espere, que nos quiera, que sueñe con nosotros. Comparte su pasión de compartir la vida con otros. Para ella, la solidaridad es expresión de nuestra pasión por la existencia, una vocación por el cuidado, una especie de maternidad extendida.
Regresar a lista de cápsulas Humanistas II
Ir a lista de cápsulas de: Empresarios I Empresarios II Humanistas I Humanistas III
Ir a lista de cápsulas de: Empresarios I Empresarios II Humanistas I Humanistas III